Uruguay es un país con una población envejecida. El Censo 2023 contabiliza 545.301 personas de 65 años o más, equivalentes al 16 % de toda la población nacional. Solamente entre el 2 y 3 % de la población mayor vive Institucionalizada.
El INE revisó en 2025 todas las proyecciones nacionales y concluye que Uruguay ha entrado en una fase de descenso demográfico: hacia 2045 tendrá alrededor de 3,4 millones de habitantes. Sin embargo, paralelamente la población envejece de forma muy intensa. Actualmente las personas de 65 años o más representan alrededor del 15,8 %, pero en 2070 llegarían al 32,5 %.
Debido al aumento de la Esperanza de vida, factores como la inseguridad y el aumento de la dependencia propio de una mayor expectativa de vida, existe una progresiva necesidad y demanda de programas arquitectónicos que permitan a los adultos mayores, por un lado, poder vivir con autonomía pero con servicios que le permitan hacerlo con calidad, y por otro el de edificios terapéutico – residenciales que les permitan conseguir la compañía y ayuda necesaria para poder continuar una vida plena, potenciando
relaciones sociales, estimulo cognitivo, autonomía tisica mediante el ejercicio y el cuidado médico.
En Montevideo hay detectados 537 Centros Residenciales pero a enero de 2026 había solamente 202 ELEPEM plenamente habilitados en todo Uruguay, y 160 se encontraban en Montevideo.
Ningún centro ha sido especialmente diseñado por Profesionales especializados en Arquitectura Sanitaria, y en consecuencia no disponen de un diseño que contemple aspectos de Arquitectura Neurológica, ni de Senior Healthcare Treatment in Residencial Spaces.
El proyecto se desarrolla en dos bloques.
Coliving y Rehabilitación Funcional.
El primero y más grande se trata del Complejo Central que incluye todos los servicios comunes, incluyendo Restaurante, Spa, Activity Center, Gimnasio con piscina climatizada y dos salones de Clase multimedia para los cursos que se desarrollarán por la mañana en coordinación con Institutos privados (prácticas de conversación en idiomas, Cine, etc) y para todo tipo de presentaciones y actividades lúdicas y familiares. Ésta sala sirve también para acoger los exámenes de alumnos externos de Conservatorios de Música, escuelas de baile, etc, a los cuales además tendrán acceso franco los residentes, integrándose en actividades cotidianas de la población evitando la guetización de los adultos mayores.
En este bloque, los residentes vivirán bajo la modalidad de Coliving. Se trata de pequeñas unidades de habitación, de 45 m², con una pequeña sala de estar con kitchenetie integrada, donde el residente podrá si desea intimidad desarrollar sus tareas de ocio, como lectura, mirar su tele, y hacerse él mismo su comida. El grado de autonomía de estos pacientes es alto, y pueden perfectamente salir a pasear al entorno urbano, hacerse su compra, y vivir de manera autónoma. La unidad dispone de un baño sin barreras arquitectónicas y con centralita de llamado de emergencia conectada a la Central de Auxiliares de Enfermería. La habitación, dispondrá también de unidad de llamado de emergencia para que el residente pueda recibir asistencia inmediata. El residente dispondrá de un balcón independiente para su unidad, con barandas diseñadas especialmente para evitar el riesgo de caída al vacío, y además, unas jardineras inteligentes (con auto riego según condiciones climatológicas y auto fertilización) por la cara exterior de la baranda generan una segunda línea preventiva para el cuidado del paciente. Las unidades tendrán servicio de lavandería, comedor en planta principal, limpieza y jardinería. Un discreto sistema de videovigilancia con IA controlará la actividad dentro de la unidad habitacional detectando riesgos y también accidentes, generando la alarma en la Central de Enfermería.
Todas las plantas se conectan mediante rampas accesibles, aptas para personas en silla de ruedas (siguiendo la norma Norma UNIT 200, con una pendiente del 5%). De esta manera, los residentes podrán usar las rampas como circuito de entrenamiento para mantener la estructura circulatoria y muscular del tren inferior.
Residencial y Neuro Care.
En el mismo complejo, un segundo bloque contendrá un programa de Residencia con un área de Neuroarquitectura especializada en enfermedades Neurodegenerativas (Demencias Vasculares, Alzheimer, Fronto Tempo y cuerpos de Levy) y también Degenerativo Funcionales (ELA, PSP, AMS, rehabilitaciones tras largas estancias hospitalarias).
El área de Residencia estará destinado a las personas que necesiten cuidados y compañía. En las plantas superiores se ubicarán los residentes con mayores capacidades cognitivas, en habitaciones privadas y también compartidas con otro residente. Como máximo vivirán 12 personas por planta, y dispondrán de una sala de actividades donde podrán desarrollar sus tareas en un espacio más reducido que los del edificio principal que también estarán disponibles.
La planta baja alojará a las personas con patologías Neurodegenerativas que requieran trabajos de rehabilitación, y también a las personas que se alojen temporalmente para rehabilitación funcional tras degeneración muscular después de largos períodos de internamiento en hospitales. En esta planta, despondrán de un gimnasio Rehab con profesionales específicos a tal fin. El gimnasio de Rehabilitación funcional, con Fisioterapeutas, Masajistas y Deportólogo dará servicio a pacientes que se alojarán durante su rehabilitación funcional tras largas internaciones y en combinación con el SPA conseguirán una recuperación en un período entre 1 y 3 meses para que puedan volver a vivir en su vivienda habitual con total independencia funcional. Será un servicio adicional a la cartera de servicios clásica, con una menor temporalidad y mayor uso de servicios (harán uso de Restaurante, Spa, Rehab, Cine, etc etc).
La planta primera alojará a los residentes con enfermedades neuro degenerativas. Diseñada utilizando principios de Neuroarquitectura, se utilizarán herramientas disuasorias para evitar que en los procesos deambulatorios el paciente abandone el área, y por otra parte, se evitará que en las áreas donde el paciente deba estar existan estas barreras arquitectónicas invisibles. Barreras invisibles a partir del diseño: Los pacientes con procesos degenerativos neuronales, suelen tener afectada la percepción de profundidad y contraste. Esto hace que su recomposición tridimensional del entorno a nivel cerebral no sea la misma que la de una persona sana. De esa manera, a través del diseño, podemos interponer barreras psicológicas que evitarán que el paciente desee tomar ciertos caminos. De ésta manera, un pavimento vinílico impreso con ciertos patrones contrastantes, o con determinados dibujos (por ejemplo un dibujo de un socavón) puede detener a una persona con problemas cognitivos, ya que evitará pisarlo pensando que podría caerse. De la misma manera, existen ciertos contrastes de colores y patrones confusos de diseño que producen un rechazo en éste tipo de pacientes y desestimula a que sigan caminando por ese pasillo.
Combinado con pulseras inteligentes tipo Wandergard o similar, se puede restringir el movimiento de los ascensores cuando se sube un paciente psiquiátrico y dar aviso al personal de la central de Seguridad o a la Central de enfermería. También generar el cierre de puertas mediante dispositivos de detección de dichas pulseras. Las puertas estarán abiertas en todo momento y se cerrarán cuando un paciente psiquiátrico se acerque. Pero nuestro principio de diseño es siempre evitar llegar a estas medidas que consideramos drásticas y que pueden desorientar al paciente, y controlar a través del diseño las preferencias del paciente, creando “zonas seguras” y “zonas inquietantes” a través del diseño y las barreras arquitectónicas simples.