El barrio de La Sagrera, en plena transformación por la construcción de una gran estación ferroviaria, necesitaba ampliar su Centro de Asistencia Primaria, para satisfacer a su creciente población debido a una mayor densificación.
Para poder ampliarlo, primero se debía construir un edificio de carácter transitorio, que permitiese dar cabida a una serie de consultas capaces de sustituir a las que se anularían para la reforma. El Institut Català de la Salut solicita entonces un proyecto de nuevas consultas obstétricas y generales, con sus respectivas salas de espera, sala de capacitación y área administrativa, pero diseñadas con módulos prefabricados que una vez unidos no dieran el aspecto de tal, y que posteriormente pudiesen ser desmontados y reutilizados en otro emplazamiento.
Dado que los módulos serían prefabricados en planta con estandarización, nos hemos coordinado en el diseño con el fabricante, y hemos creado un módulo basado en el ancho mínimo necesario de una consulta, por el máximo largo que podría ser transportado en camiones estándar.
De esa manera, una grilla moduladora marcó el ritmo de todos los elementos del edificio: ventanas y paneles de fachada ventilada, salas de espera, etc. Se utilizaron materiales industrializados en un 100 %, y se armó como un mecano. Sin embargo, para dar unidad al edificio y que el edificio no diera la idea de una sumatoria de contenedores, se superpuso a la fachada de los módulos (contenedores) una fachada ventilada que sigue la rítmica de los módulos, pero no sus uniones, de manera que el edificio tiene una apariencia continua.
Todos los materiales cumplen las normativas europeas de diseño de Centros Sanitarios.