Planificación y Diseño Hospitalario

Santísima Trinidad Hospital General

Atención que nace del cuidado crece con la comunidad.

Rio dulce - Guatemala

La necesidad

La Ciudad de Río Dulce tiene un enorme potencial por su ubicación en la región de Izabal, con una población total aproximada de 455.000 personas de las cuales 205.000 son adultos, y 250.000 son niños y adolescentes, la mayoría con bajas posibilidades de recibir asistencia debido a las condicionantes de transporte, acceso, y también factores Ambientales. Existen actualmente Hospitales Regionales en Puerto Barrios y El Estor, con enormes carencias, y Clínicas Privadas de escasa entidad en El Estor, Morales, Puerto Barrios, Río Dulce y Livingston. Existe una carencia en el servicio asistencial, especialmente en las áreas de Cirugía, Oncología, Hemodiálisis, Pediatría y Enfermedades Tropicales.

Nuestro proyecto

Dos han sido las ideas conceptuales sobre las que se construyó el Proyecto: Arquitectura Bioclimática y con el menor mantenimiento posible (de lo contrario fracasaría a lo largo de la vida útil del edificio), y una fácil conectividad y recepción de los diferentes pacientes, a través de medios terrestres, acuáticos y aéreos (helicóptero).

Conscientes que se trata de una zona compleja, donde ya existe una infraestructura que no llega a cubrir las necesidades de la población (fija e itinerante), en la planificación se ha tenido en cuenta una cartera de servicios completa (y a su vez complementaria) capaz de servir a la población local (con la variedad y complejidad de ésta, con diversas etnias viviendo en el entorno, y también a la itinerante, ya que es una zona con creciente turismo con alto poder adquisitivo y que por las características aventureros de su viaje, cada vez requieren servicios hospitalarios con más frecuencia.

El edificio se relaciona adecuadamente con el río, e incluye un muelle que se conecta de manera directa con áreas de Urgencia y Emergencia a través de unos Port Hubs en la planta inferior que dan acceso rápido a Emergencias y bloque quirúrgico. Por otra parte, el puente principal conecta con la carretera local que conecta directamente con el área de Ambulancias del Hospital. Zonas ajardinadas aterrazadas protegen las zonas interiores más expuestas para amortiguar la transmisión de calor y también para integrarse al medio circundante.

Nuestros proyectos en todos los casos reflejan nuestro compromiso con la humanización de los espacios Hospitalarios, y tenemos en cuenta los aspectos culturales de las poblaciones a las que sirven, en este caso diversa y compleja: Población Garífuna 6-8 % (Afro-indígena), Indígena Maya Q’eqchi’ 30-35%, Ladina (Mestiza) 55-60%, y el resto de otros pueblos Mayas. Las poblaciones locales que disponen de avanzadas y ancestrales técnicas artesanales de producción de cerámicos y textiles aportarán a Fachadas e interiores sus cerámicos (diseñados por nuestro equipo con la participación de las comunidades mediante concursos), y también colaborarán con su invaluable conocimiento de especies locales endémicas para realizar todos los enjardinados y sus mantenimientos.

El coste de traer los insumos hasta esta zona, es elevado por lo que el hospital es en muchos aspectos autónomo, o como mínimo colabora en el aprovisionamiento de los servicios básicos de forma intensiva. Generando su Oxígeno y Gas Medicinal mediante Pressure Swing Adsorption y Compresión.

La tipología prevé futuros crecimientos orgánicos del hospital de manera que el edificio no quede constreñido en pocos años.